Estilos del mundo: Ciudad de México

La Ciudad de México, como el resto del país, tiene una gran influencia española en su arquitectura e interiorismo. Este estilo se combinó con el existente antes de la colonización, además de ir sufriendo variaciones con el paso del tiempo. Pero para entender el estilo de Ciudad de México antes tenemos que hablar de las Haciendas, ese tipo de “ecosistemas” nacidos en la época colonial y que han marcado la arquitectura, diseño e interiorismo del país.

Las haciendas eran sistemas económicamente independientes que se dieron entre la conquista y la revolución mexicana, llegándose a convertir en estados federales. En ellas se desarrollaba gran parte de la vida social y política del país; y comprendían un gran número de hectáreas.

En ellas se podían diferenciar la casa de los dueños en forma de L o U, siendo la parte que más sobresalía de la hacienda. Además, contaban con capillas, las casas de los trabajadores, tiendas, huertos, caballerizas, corrales, bodegas de almacenamiento y edificios administrativos; y dependiendo de lo que se produjera una fábrica o molino. En las últimas haciendas se contaba también con colegios para formar a los hijos de los trabajadores.

En las haciendas se pueden diferenciar 3 rasgos básicos, alguno de ellos aún importante en el interiorismo mexicano: los muros, el patio interior y el uso del color. En referencia al patio se puede decir que ayudaba al desarrollo de las casas, aportaba luminosidad y permitía la ventilación cruzada; además en su centro se encontraba una fuente que permitía que la temperatura fuera agradable algo importante para un clima como el de México.

Las haciendas con un gran número de hectáreas desaparecieron entre 1910 y 1920 con la revolución que se dio en dichas fechas, pasando a tener una extensión máxima de 80 hectáreas.

La Ciudad de México es un lugar de contrastes en los que nos podemos encontrar pequeñas vecindades como grandes rascacielos. En las primeras podemos seguir observando el legado de las haciendas, un patio en el que alrededor se disponen las diferentes habitaciones/casas de los vecinos. Aunque en ambas se puede encontrar algo en común el uso del color como base en sus hogares.

El estilo mexicano basas sus pilares en el color, la alegría y la belleza; además de combinarse una gran diferencia de estilos como el moderno, minimalista, industrial, rustico, funcional y colonial. En la Ciudad de México esto se combina con las líneas que llegan desde el extranjero como el estilo industrial o minimalista, pero siempre mezclado con lo tradicional.

Las paredes de las casas mexicanas suelen pintarse de un color único, sobre todo en tonos terracota; aunque también puedes decantarte por un color vivo como el azul. En muchos casos se utilizan materiales naturales sin realizar en ellos grandes modificaciones, como el uso de yesos puros al desnudo y de acabado liso. Asimismo, el uso de azulejos en colores vives en cocinas o baños es un “must have” del estilo de Ciudad de México. En el suelo es donde los mexicanos dan el toque de formas y diseño, en muchos casos conseguido por las baldosas hidráulicas (una tendencia actual, pero con materiales de nueva generación).

Los colores amarillo y azul junto con colores marrones con detalles en madera son básicos en los elementos decorativos y muebles de los hogares mexicanos, algo que viene de las antiguas haciendas. Para darle un toque moderno también introducen arte en las paredes, muebles con cortes actuales, lámparas o textiles con formas modernas. En la decoración también utilizan elementos de estilo churrigueresco o barroco anticlásico, proveniente de España, mezclado con el estilo indígena.

Cerámica de Argenta (Colección Random)

Y por supuesto, no nos podemos olvidar de una de las cosas más características del interiorismo mexicano que es el uso de macetas de plantas coloridas en maceteros de barro y colocadas en escaleras, alfeizares o en la terraza; dando al hogar un toque alegre y natural.

Asimismo, como toque final y para introducir una pincelada moderna se puede elegir una pieza de arte mexicana y colocarla en la pared, juntando lo tradicional con lo moderno.

Pero ojo, hay que tener cuidado de no perderse entre tanto color y elementos, sino sobrecargaremos la estancia.

Aunque no podemos olvidar que en la Ciudad de México viven muchas personas de diferentes nacionalidades y partes del mundo lo que hace que los hogares cada vez tengan un interiorismo más “estándar” y pegado a las tendencias de interiorismo/diseño mundial, con hogares de diseño muy moderno pero globalizado.

PARA CONSEGUIR EL ESTILO MEXICANO EN TU HOGAR SOLO TIENES QUE DARLE A TU CASA COLOR Y CONSEGUIRÁS UN HOGAR ALEGRE Y LLENO DE LUZ.

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