10 errores de decoración que debes evitar en tu hogar

¿Has encontrado la casa perfecta o has terminado esa reforma que tanto deseabas? Ahora viene la mejor parte: decorarla. Si no quieres dejarte llevar por las tendencias del momento, las compras impulsivas y las malas decisiones, te recomendamos que sigas leyendo con atención los 10 errores de decoración más frecuentes.

  1. Utilizar distintos estilos decorativos sin sentido

A veces resulta casi imposible decantarse tan solo por un estilo, ¡son todos tan bonitos! Pero mezclarlos de forma aleatoria puede hacerle un flaco favor a tu hogar. Intenta conservar la armonía en el suelo, la carpintería y la gama cromática para aportar esa sensación de unidad. Eso sí, no es necesario que caigas en el efecto catálogo y pongas a juego todas las estancias, se trata de conseguir que el entorno forme un conjunto, pero no hace falta que todo sea idéntico.

  1. No aportar un toque personal

La decoración debe de ser un proceso divertido en el que transformar unos simples espacios en tu hogar, por ello, no debes temer incluir esos toques especiales que le concedan parte de tu personalidad, aunque creas que no terminen de encajar con el estilo de tu casa. Puede que sientas que este punto se contradice con el primero, pero recuerda, la clave está en conseguir un equilibrio.

  1. Centrarse en la parte estética

No antepongas la estética a la funcionalidad. El mueble perfecto debe de ser práctico y decorativo a la vez, por lo que, antes de comprar, piensa bien qué es lo que te hace falta y no te dejes llevar por el más bonito de la tienda. Además, comprueba la calidad y si combina con el resto de la estancia. ¿De qué te sirve un sofá incómodo que además no encaja con tu decoración?

  1. Obstaculizar las entradas de luz

La luz natural es fundamental para dar vida a tu casa y favorecer las actividades que realizas en su interior, por ello no debes colocar los muebles de forma que bloqueen las entradas de luz. Junto a las ventanas puedes introducir módulos bajos y de tonos claros que entren en sintonía con la luminosidad, además, recuerda que, para no obstaculizar ni un solo rayo de sol, las cortinas translucidas y en tonos claros serán tus mejores aliadas.

  1. Recargar las estancias

Los espacios recargados pueden generar estrés y sensación de desorden, además, en estancias pequeñas pueden llegar a dificultar el paso. Por ello, la idea clave es conseguir el equilibrio y no abusar de los elementos decorativos. ¿Te cuesta elegir? No hay problema, guarda algunos artículos y cambia la composición periódicamente.

  1. No aprovechar el espacio

Es imprescindible que antes de comprar los muebles, midas bien las estancias y tengas en cuenta la ubicación de ventanas o enchufes. Contempla la habitación y visualiza dónde irá cada mueble. ¿Hay enchufe en la zona en la cual quieres poner el mueble de televisión? ¿No tapará parte de la ventana esa vitrina que ya tienes fichada?

  1. Utilizar un solo foco de iluminación

En estancias como el salón es mejor introducir varios puntos de luz, ya sea con lámparas de pie, mesa o pared o velas. De esta forma podemos utilizarlos en función de la zona que estemos aprovechando, como la mesa del comedor, el sillón del rincón de lectura o el sofá.

  1. Colocar todos los muebles contra la pared

Si arrinconas todos los muebles contra la pared, dejas toda la zona central vacía. Optimiza el espacio y sitúa el sofá en el centro, detrás puedes poner un aparador, una vitrina o la mesa del comedor. Incluso en dormitorios puedes atreverte y separar la pared de la cama, consiguiendo dividir la habitación en dos espacios.

  1. Pintar paredes oscuras en estancias con poca luz natural

No todas las casas tienen que estar ambientadas en tonos claros y luminosos, la decoración en tonos oscuros también es un buen recurso, pero hay que tener en cuenta las condiciones del espacio. Por ello, si pintas una habitación poco luminosa de color oscuro, aunque solo sea una de las paredes, absorberán la poca luz que entre en la estancia.

  1. Omitir las piezas de arte

Por muy minimalista que sea tu casa, no te olvides de darle ese toque personal y acogedor que aportan los cuadros. Puedes apoyarlos en el suelo o en estantes o colgarlos en la pared y, si te decantas por la última opción, ten en cuenta a qué altura los sitúas, ni demasiado bajos, ni demasiado altos. Además, fíjate bien en las dimensiones de la pared, no es aconsejable poner un cuadro grande en una pared pequeña, ni viceversa, pues el efecto visual queda descompensado.

Ahora ya sabes qué es lo que no debes hacer, saca tu lado más creativo y viste tu casa con las últimas tendencias y, si aun sigues un poco perdido, recuerda que en Discesur ponemos a tu disposición a los mejores expertos en decoración de interiores. ¿A qué estás esperando para estrenar tu nuevo hogar?

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